El 61% de las organizaciones prevé contar con inteligencia artificial autónoma plenamente funcional. Las dificultades de integración y la calidad de los datos siguen siendo barreras importantes para las organizaciones que buscan aplicar la IA en la gestión del transporte.
Los agentes inteligentes, la IA generativa y el process mining redefinen cómo se diseñan, ejecutan y escalan los procesos en las aseguradoras, y permiten mejorar la precisión operativa entre un 30% y un 50%. La hiperautomatización permite construir experiencias más ágiles y personalizadas.
Las tecnologías que ayudarán a los directores financieros son ERP de última generación, plataformas EPM, soluciones de tesorería y contabilidad, la factura electrónica, la firma digital, los sistemas HCM, los sistemas de inteligencia de negocio, y las herramientas de ciberseguridad y gestión de accesos, entre otras.
“Más allá de habilitar una tecnología, adoptar inteligencia artificial significa redefinir cómo se accede, se protege y se da sentido al conocimiento corporativo”, señala Iker Igoa, de ARBENTIA. No en vano, una infraestructura mal preparada puede derivar en respuestas incorrectas, obsoletas o incluso inseguras.
Con el aumento de las expectativas de los clientes y la evolución de las amenazas cibernéticas, la IA ya no es solo una herramienta útil, sino que se ha convertido en algo imprescindible en el espacio Fintech, ayudando a detectar fraudes, mejorar las decisiones crediticias y ofrecer servicios bancarios más personalizados.
Las clínicas y hospitales pierden oportunidades por canales de atención limitados, horarios restringidos y falta de automatización en sus contact centers. ARBENTIA propone transformar el contact center en un punto crítico de eficiencia, personalización y continuidad asistencial dentro del ecosistema sanitario.
Mientras el 83% de las empresas subraya la necesidad de mantener el control sobre sus datos, un 81% valora especialmente que las tecnologías utilizadas sean independientes de contextos políticos ajenos a Europa. En cuanto al cumplimiento de normas y estándares definidos, un 86% lo consideran esencial.
El 84% de los pacientes están satisfechos con la atención recibida de manera remota, mientras que el 71% de los profesionales sanitarios se muestran conformes con la calidad del servicio. El 77% de los profesionales considera la calidad del vídeo esencial para mantener el aspecto profesional de las consultas.