La presión regulatoria, la incertidumbre geopolítica y la necesidad de demostrar valor tangible están redefiniendo la inversión tecnológica en EMEA. CompTIA anticipa un año de madurez digital, donde la IA, la ciberseguridad, los datos y el talento se convierten en ejes estratégicos.
La competencia de las fintech ha actuado como un catalizador positivo para el sector, impulsando nuevas capacidades, alianzas y modelos híbridos de relación con el cliente. El empleo evolucionará hacia perfiles más cualificados, con dominio de datos, experiencia de cliente y habilidades de asesoramiento financiero.
El 77% de las empresas españolas percibe mejoras en productividad gracias a la inteligencia artificial, pero la mayoría no logra traducir ese avance en un impacto empresarial sostenido. Según Tokiota, el éxito de los proyectos de IA depende de una estrategia clara, datos fiables y una colaboración estrecha entre TI y negocio.
2026 será el año en el que los agentes virtuales conversacionales, la IA agéntica y las reuniones asistidas por avatares dejen de ser experimentos para convertirse en prácticas habituales. Zoom anticipa un cambio profundo en los contact centers, en la productividad de los equipos y en las competencias que necesitarán los empleados.