La combinación de inteligencia artificial, activos digitales y nuevas exigencias regulatorias está redefiniendo cómo las entidades gestionan el riesgo, automatizan procesos y conectan los mundos fiduciario y cripto. El sector avanza hacia un modelo más ágil, gobernado y centrado en la calidad de los controles.
Sage ha presentado los resultados de su último ejercicio fiscal, donde el negocio creció un 10%, tanto a nivel global como en el caso del mercado ibérico. Aprovechando la cita, José Luis Martín Zabala, managing director de Sage Iberia, adelantó los objetivos y estrategia de 2026.
La soberanía digital se consolida como el eje central del mercado cloud europeo, impulsada por nuevas regulaciones, tensiones geopolíticas y el aumento del ciberriesgo. El EU Data Act y Cloud Security 2.0, la expansión del multicloud y los centros de datos sostenibles son algunas de las claves que definirán el año, según IONOS.
Un estudio gobal de Gartner desmonta la idea de que los trabajadores rechazan la inteligencia artificial: la mayoría quiere usarla, pero no lo hace porque sus compañeros no la adoptan. Las implementaciones apresuradas, sin participación de RR. HH., están generando baja adopción y escaso retorno empresarial.
La aceleración digital y la irrupción de la inteligencia artificial transforman el rol del CIO, que pasa de gestionar sistemas a liderar la estrategia tecnológica del negocio. Integrar la IA, reforzar la conectividad y garantizar la resiliencia y la seguridad serán las tres prioridades clave del próximo año.
La nueva generación de profesionales rechaza la IA genérica y demanda herramientas ajustadas a su tono, necesidades y forma de trabajar. El 90% usaría más la IA si las respuestas fueran personalizadas y el 88% cree que esta adaptación mejora la productividad y el retorno empresarial.
La transformación del sector avanza hacia modelos más automatizados, basados en datos y con infraestructuras cloud nativas, mientras los clientes exigen operaciones más simples y rápidas. La modernización tecnológica será clave para sostener la rentabilidad, garantizar la seguridad y mantener la continuidad operativa.
La inteligencia artificial, los espacios de colaboración disruptivos para el trabajo híbrido y la gestión inteligente de la información se consolidan como los pilares estratégicos que marcarán la evolución del puesto de trabajo digital en los próximos años.