La empresa de logística UPS ha creado una subsidiaria que se centrará en el desarrollo y operación de drones para entregas comerciales. Para ello necesita una certificación de la FAA, acrónimo del organismo estadounidense que se ocupa de gestionar la aviación civil en EE.UU., que espera conseguir a principios de 2020.
El gasto mundial por parte de las empresas de seguros en automatización de procesos mediante la robótica se incrementará anualmente hasta pasar de los 184 millones de dólares que se destinarán este año hasta los 634 millones en 2024, lo que supone un crecimiento del 265%.
Este macroproyecto de movilidad inteligente, en el que la compañía española Indra ha coordinado el trabajo de 49 socios, ha conseguido mejoras de hasta un 60% en la eficiencia operativa del transporte y un 50% en la gestión de activos. Ha contado con presupuesto de 18,7 millones de euros del programa Horizonte 2020, y se han desarro...
La CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) y la Consejería de Agricultura de esta Comunidad Autónoma acaban de lanzar el hub de innovación digital andaluz ICT-BIOCHAIN, que tiene como objetivo avanzar hacia la digitalización de la cadena de suministro de la biomasa, lo que contribuirá al desarrollo de la bioeconomía en la región....
El Parlamento gallego acaba de dar el visto bueno a la Ley de la Administración Digital de Galicia (LEDIXGA). Se trata del marco jurídico para consolidar una administración íntegramente digital y universalizar, al que pueda acceder toda la ciudadanía. Repasamos los principales puntos que incluye.
Menos de un tercio de las compañías europeas han adoptado una estrategia sobre el futuro del trabajo, según un estudio de IDC realizado en siete países europeos, entre ellos España. Para las organizaciones nacionales, el principal factor que impulsa la transformación del puesto de trabajo es la productividad.
La riqueza de las grandes fortunas disminuyó un 3% a escala mundial durante 2018, según un informe de Capgemini, que dedica un apartado a las firmas que las gestionan y su deuda tecnológica, que acaba reflejándose en la necesidad de mejorar la experiencia del cliente.
Solo un 10% de las compañías asegura conocer bien a sus clientes y aprovechar los datos para mejorar su experiencia, según un estudio. En buena lógica, la falta de conocimiento lastra el desarrollo de estrategias en este ámbito.